El Ministerio de Trabajo ha puesto el foco en las condiciones laborales de los conductores de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC).
Según un informe del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), estos trabajadores enfrentan factores de riesgo psicosocial que afectan gravemente su salud mental y emocional.
Vigilancia, control y estrés constante
Uno de los principales problemas señalados es la supervisión permanente mediante sistemas de geolocalización y algoritmos. Estas herramientas no solo organizan y controlan su trabajo, sino que también evalúan su desempeño de forma opaca e inapelable. Esta dinámica crea un entorno laboral caracterizado por la presión constante, jornadas largas y la incertidumbre económica, lo que deriva en estrés crónico y agotamiento extremo.
Aislamiento, precariedad y hostilidad
El empleo individualizado de los conductores de VTC contribuye al aislamiento social, ya que sus interacciones humanas son limitadas. Además, se enfrentan a la precariedad laboral: ingresos variables, costos operativos asumidos por ellos mismos y la exposición a sistemas de puntuación que, en muchos casos, fomentan discriminación y abusos.
Aunque el informe no lo recoge, a esta vigilancia tecnológica se suma la constante presión externa que enfrentan los conductores por parte de agentes de la autoridad, responsables de la consejería de transporte y colectivos de taxistas.
El entorno hostil en el que trabajan, sumado a los constantes controles y enfrentamientos, incrementa la presión psicológica. Los conductores deben navegar en un contexto donde, además de lidiar con la vigilancia algorítmica y las exigencias de las plataformas, deben enfrentarse a multas, denuncias y, en ocasiones, agresiones físicas o verbales de otros actores del sector transporte.
Estas situaciones no solo afectan su desempeño laboral, sino que también agravan la sensación de inseguridad y vulnerabilidad en su día a día.
Recomendaciones del INSST
Ante esta problemática, el INSST propone varias medidas. Entre ellas, destacan:
- 1. Mayor transparencia: Las plataformas deben informar claramente sobre el funcionamiento de los algoritmos y sus criterios de evaluación.
- 2. Contratos más estables: Garantizar seguridad laboral y económica para los conductores.
- 3. Protección frente a presiones externas: Diseñar protocolos que protejan a los conductores frente a conflictos con taxistas y aseguren un trato justo por parte de las autoridades de transporte.
- 4. Programas de formación y apoyo: Implementar estrategias que ayuden a los trabajadores a gestionar el estrés y crear espacios para fomentar redes de ayuda mutua.
- 5. Regulación adecuada: Asegurar un marco legal que proteja los derechos de los conductores y promueva condiciones laborales justas.
El informe subraya que estas acciones son fundamentales para transformar las condiciones de trabajo en el sector de los VTC. Garantizar la seguridad y el bienestar de los conductores es clave para evitar que continúen siendo víctimas de un modelo laboral que perpetúa la precariedad y el desgaste emocional.



